La Archidiócesis celebra la Jornada de la Vida Consagrada el 2 de febrero, presidida por mons. Benavent Ganarán el Jubileo mariano con motivo del Centenario de la Coronación de la Virgen

La Archidiócesis celebra la Jornada de la Vida Consagrada el 2 de febrero, presidida por mons. Benavent Ganarán el Jubileo mariano con motivo del Centenario de la Coronación de la Virgen

La Archidiócesis de Valencia celebra este jueves 2 de febrero la Jornada de la Vida Consagrada, con una misa en la Catedral- coincidiendo con la fiesta litúrgica de la Presentación del Señor- que presidirá el arzobispo de Valencia, monseñor Enrique Benavent, a las 19 horas.

El delegado episcopal para la Vida Consagrada de la diócesis, Martín Gelabert, ha remitido una carta a “todos los consagrados y consagradas” en las que les anima a participar en esta jornada en la que “aprovecharemos nuestro encuentro para ganar el jubileo mariano con motivo de la celebración del centenario de la Coronación canónica de la Virgen de los Desamparados”.

Por este motivo, la jornada comenzará a las 18:30 horas en la Basílica de la Virgen donde se realizará la bendición de las candelas, que simbolizan la luz de Jesucristo. “Luego, con las candelas encendidas, iremos procesionalmente a la Catedral y continuaremos la celebración de la eucaristía”, señala el vicario para la Vida Consagrada.

Está prevista la participación de representantes de numerosos institutos de vida consagrada y de las sociedades de vida apostólica de la archidiócesis, en un encuentro en el que los consagrados y consagradas renovarán sus compromisos religiosos y apostólicos.

La Jornada se celebrará este año con el lema ‘La vida consagrada, caminando en esperanza’.

Agradecer este don

Esta jornada es, además, para todos los fieles, “un día especial para pararse a valorar y agradecer el don de la vida consagrada, por la luz que nos llega a través de su vocación entregada”, indican los obispos españoles en el mensaje publicado con motivo de este día. “Los consagrados tratan de confiar caminando en esperanza. Su camino cotidiano de obediencia comienza y termina en la casa del Padre. Dios es su desde, en y hacia dónde”, añaden.

En 1997, el papa san Juan Pablo II instituyó un día de oración para las mujeres y los hombres en la vida consagrada. Esta celebración está asociada con la fiesta de la Presentación del Señor, el 2 de febrero. Esta fiesta, tradicionalmente el día de la Candelaria, se celebra 40 días después de Navidad para recordar cuando María y José presentaron a Jesús en el templo.