Dedican una calle al sacerdote que en Valencia recogía botellas para construir viviendas a familias sin recursos La calle del Reverendo Joaquín Sancho Albesa, conocido como “Padre Botella”, está en Benimàmet

Dedican una calle al sacerdote que en Valencia recogía botellas para construir viviendas a familias sin recursos La calle del Reverendo Joaquín Sancho Albesa, conocido como “Padre Botella”, está en Benimàmet

La pedanía valenciana de Benimàmet cuenta con una nueva calle dedicada al sacerdote Joaquín Sancho Albesa (1930-1992), conocido como “Padre Botella” por organizar campañas de recogida de botellas, cuyas aportaciones destinaba a la construcción de viviendas para familias inmigrantes y sin recursos del barrio.

Así, para reconocer su “gran labor pastoral y social a favor de la caridad,  la educación y el acceso a la vivienda digna en unos momentos de gran necesidad”, parroquias de Benimàmet y Canterería (Burjassot), junto a diversas entidades, comercios y feligreses apoyaron esta iniciativa impulsada por Juan Manuel Martínez, perteneciente a la Clavaria del Corpus Christi de Cantereria. 

El “Padre Botella” recogía botellas, las limpiaba y clasificaba, “un trabajo que le ayudó a unir el barrio y a hacer parroquia”. Fue siempre un  “luchador al lado de los más necesitados” según explica su hermana María Sancho que añade que “ojalá este ejemplo sirva para nuevas generaciones”.

Por su parte, el párroco de la Natividad de Nuestra Señora de Canterería (Burjassot-Benimàmet), Miguel Ángel Vives, elogia la labor del padre Botella porque “empezó en nuestro colegio, promovió viviendas de protección social así como el reciclaje siendo pionero en muchos aspectos”.

Precisamente, tanto la hermana del “Padre Botella” como el párroco de Canterería Burjassot ofrecieron sus testimonios este domingo en el acto de inauguración de la nueva calle,“Carrer del Reverendo Joaquín Sancho Albesa” (Padre Botella), que está ubicada en la prolongación de Cuevas Pedrereta, en el Parque de las Cuevas Camales, en donde fueron construidas las viviendas para familias sin recursos. 

En enero de 2021, se inició el proceso de la denominación de la calle y un año después, el 25 de febrero de 2022, se aprobó en la Junta de Gobierno Local.

De ese momento, “las parroquias y fiestas de Benimàmet y Cantereria se pusieron en funcionamiento para realizar un acto de inauguración de la calle» y fue elegido el 24 de abril, día en el que el padre Botella hubiera cumplido 92 años . Este año se cumplen, además, 30 años de su fallecimiento. 

El acto comenzó en la parroquia Natividad de Nuestra Señora de Canterería

El acto comenzó este domingo en la parroquia de la Natividad con las palabras de Juan Manuel Martínez, promotor de la iniciativa: el párroco Miguel Ángel Vives y familiares de don Joaquín, concretamente su hermana María Sancho. Asistirán también Juan José Contelles, monaguillo del padre Botella y actual párroco de San Pío X.

A continuación se desplazaron por las calles del barrio para inaugurar la calle, junto con la dolçaina y el tabalet. Allí intervinieron Paco Atanes de la Clavaría del Corpus Christi y Vicente Benlloch, de la fiesta de San Vicente Mártir, promotores y colaboradores así como el alcalde pedáneo José García Melgares acompañados por los párrocos de Benimàmet José Manuel Marhuenda y Jose María Amores .Por último se colocó la placa y tuvo lugar un vino de honor. 

 

 

Joaquín Sancho Albesa

El “Padre Botella” nació el 24 de abril de 1930 en Valdealgorfa (Teruel) pero su familia se trasladó a Valencia siendo niño. Tras su formación en el Seminario Metropolitano de Moncada, fue ordenado sacerdote en 1953 comenzando su ministerio sacerdotal como capellán del Colegio San Francisco Javier y en 1954 fue nombrado coadjutor de la parroquia de San Miguel de Burjassot.

Un año después fue destinado como párroco de la Natividad de Nuestra Señora de Canterería  y encargado de la parroquia de Beniferri.Tras su llegada al barrio, “fue consciente de la situación de pobreza económica y asistencial  especialmente de las familias de las cuevas,  donde vivía la mayoría de la feligresía” .

Para atajar el problema primero repartió leche, queso, y alimentos y creó una guardería para niños y una escuela de taller para adultos para que aprendieran oficios.Junto con esta labor social inició luego una campaña de recogida de botellas para la construcción de unos bloques de edificios junto al actual parque de las Cuevas Camales de Benimàmet para las familias emigrantes y del barrio entre ellas las que habitaban en las cuevas. Su lema fue “cada botella un ladrillo”.

De este modo, las familias que vivían en las cuevas,  con la construcción de estos edificios lograron acceder a una vivienda digna. Las viviendas se acabaron de construir con la intervención y la ayuda económica del Arzobispado de Valencia ya que el padre Botella en 1961 pasó a la Cáritas Diocesana y contó con el apoyo del entonces arzobispo monseñor Olaechea.Entre otras iniciativas, en finales de etapa de la Vuelta Ciclista de España subastaba botellas junto a la meta. “Hasta los estadios madrileños aceptaron que a las puertas se montara la recogida de botellas”.

Con esta campaña logró construir la guardería infantil y un total de 107 viviendas, conocidas como las “fincas del Padre Botella”.Los posteriores destinos del Padre Botella fueron como adscrito de la parroquia de Santa Mónica, consiliario del Secretariado Pro Gitanos y de nuevo capellán de San Francisco Javier y párroco de San Pío X de Valencia. Falleció en la Nochebuena de 1992.