El Arzobispo de Valencia recibe a Anaclet Mwumvaneza, obispo de la diócesis de Nyundo  (Ruanda) Para tratar la colaboración entre las dos diócesis

El Arzobispo de Valencia recibe a Anaclet Mwumvaneza, obispo de la diócesis de Nyundo  (Ruanda) Para tratar la colaboración entre las dos diócesis

FOTOS «A. Saiz/AVAN»

El Arzobispo de Valencia, mons. Enrique Benavent, ha recibido en audiencia al obispo de la diócesis de Nyundo (Ruanda), Anaclet Mwumvaneza, en un encuentro celebrado en el Palacio Arzobispal con motivo de la colaboración entre las dos diócesis, en el que han abordado la formación de los sacerdotes ruandeses en la diócesis de Valencia.

Monseñor Anaclet Mwumvanenza se ha mostrado muy satisfecho y ha agradecido al Arzobispo de Valencia su colaboración: “muchos de nuestros sacerdotes”, ha señalado, “necesitan una formación continua, así que vienen aquí a estudiar en la universidad, y así también refuerzan la pastoral de la diócesis de Valencia”. El obispo de Nyundo ha aprovechado también para conocer personalmente al Arzobispo de Valencia y felicitarle tras su nombramiento.

Dentro de su visita a Valencia, monseñor Anaclet Mwumvanenza ha visitado la sede de la Biblioteca Solidaria Misionera en Alaquás. La Biblioteca Misionera ha preparado el envío de libros para el Seminario Menor de la diócesis de Nyundo, que fue afectado por una inundación en el desbordamiento del río Sebeya el pasado mes de mayo.30 aniversario del genocidio de los tutsis.

La visita del obispo de Nyundo se ha producido justo cuando Ruanda está conmemorando el treinta aniversario del genocidio de los tutsis, que dio comienzo el 7 de abril de 1994 y en el que fueron asesinadas más de 800.000 personas en cien días.

Durante estas tres décadas, ha asegurado Anaclet Mwumvanenza, “la Iglesia ha trabajado mucho con la población en la reconciliación de las etnias”. Desde la Iglesia local, “intentamos superar la mala historia que hemos vivido: fue horrible, pero ahora estamos contentos, porque hemos conseguido un nivel alto de reconciliación, la gente vive junta, estamos juntos, compartimos todo, pero es un camino muy largo, la total reconciliación”.

Monseñor Mwumvanenza ha afirmado que se ha trabajado con las víctimas y también con los prisioneros para la reconciliación: “han podido entender que para vivir libres, liberados, no hay otro medio, sólo el perdón”. En cuanto a la vida cristiana, ha señalado que “no ha sido fácil remontar la fe en las parroquias, porque la fe de muchos cristianos también se quedó marcada por estos acontecimientos, sobre todo porque hubo mucha gente que se refugió en las iglesias y fueron asesinadas incluso dentro de las iglesias”. Pero, “intentamos mostrar a la gente la maldad del pecado, que tenemos que intentar superarlo y vivir la fe, porque sólo la fe nos salvará”.

Personalmente, el obispo de Nyundo ha señalado que también “quedé marcado por la tragedia, porque en aquel tiempo fueron asesinados algunos miembros de mi familia; pero como todos, intento superarlo y ayudar a los demás a superarlo”. “Nosotros somos también ruandeses”, ha continuado Mwumvanenza, “seguimos con heridas abiertas, es algo que hemos vivido todos. Pero como pastores, intentamos dar ese ejemplo, y poco a poco la gente sigue adelante. No es fácil, pero estamos en el buen camino”.