13 Ene 2026 Bocairent celebra el centenario de la Nit del Ciri, inicio de las fiestas patronales en honor a San Blas Presidida por el Arzobispo de Valencia
La localidad de Bocairent acogió el pasado sábado una eucaristía presidida por el Arzobispo de Valencia, monseñor Enrique Benavent, para celebrar el centenario de la Nit del Ciri. Este acto ha supuesto el inicio de los actos previos a las fiestas patronales en honor a San Blas, patrón de la localidad. Junto al arzobispo de Valencia concelebraron el cura párroco, Vicent Femenía; el canónigo de la catedral de Valencia José Francisco Castelló; Juan Belda Plans, Josep Miquel Francés, Joaquín Silvestre, Ramón Belda y Jorge Ventura.
La Agrupació Coral Bocairent amenizó la celebración, que contó con la presencia de representantes de la Corporación Municipal, la Junta de Fiestas de Moros y Cristianos a San Blas, miembros del
consejo parroquial y de las asociaciones y cofradías, así como numerosos fieles. Tras la eucaristía y el canto de los gozos, se descubrió una placa conmemorativa en la capilla del santo. La celebración concluyó con la interpretación del Himno y el tradicional ¡Vitol al patró Sant Blai!, coreado por todos los asistentes.
Hasta 1926, el novenario al santo contaba con muy poca asistencia. Consistía en rezar el rosario en la capilla dedicada al obispo de Sebaste, situada en un lateral de la nave central del templo parroquial. Por ello, Juan Bta. Aguilar Roig, que regía la parroquia en aquellos años, se propuso darle mayor solemnidad.
Se atribuye al bocairentino Vicente Cabanes la propuesta que dicho presbítero aceptó y llevó a la práctica: dedicar cada noche del novenario a una de las nueve filaes que integran las fiestas de Moros y Cristianos. El artista local Blas Silvestre Jornet realizó el dosel que enmarca la imagen del Patrón. Asimismo, el maestro de capilla de la catedral de Valencia, el bocairentino D. Juan Pastor Pérez, compuso los Gozos que se estrenaron aquel año.
Así, a lo largo de estos cien años, la “Novena a sant Blai”, que se celebra del 23 al 31 de enero, ha aglutinado a festeros y devotos que invocan su intercesión. Para ello, la imagen de San Blas se traslada al altar mayor, bajo su monumental dosel. Al finalizar la celebración eucarística, los componentes de la filà correspondiente, junto con el clero, ocupan el presbiterio, portando un cirio encendido, mientras se cantan los Gozos. En alusión a esta vela recibe el nombre de “Nit del ciri”.
