7 Feb 2026 Raíces que sostienen, hojas que renacen Intervención grupal a afectados damnificados en Chiva
Dos voluntarias en el Proyecto Diocesano de Escucha Activa tuvimos la oportunidad de volver a asistir a la intervención que se estuvo realizando desde el 28 de junio en Chiva; acompañando a Yolanda Ruiz, directora de los Centros de Escucha Diocesanos, y Amparo Castro, coordinadora del Centro de Escucha de la sede de Santos Juanes Valencia. Esta tercera y última sesión grupal tuvo lugar en la parroquia de Chiva, Valencia; y forma parte de un programa de tres charlas cuyos asistentes son afectados por la DANA y voluntarios de Cáritas. En ella, los temas centrales fueron la resiliencia y la importancia de tomar un papel activo frente a las adversidades.
La charla comenzó recordando herramientas aprendidas en sesiones anteriores, así como enseñando nuevas en referencia a la capacidad inherente a las personas para enfrentar situaciones difíciles, adaptarse a ellas y salir fortalecidas. Con el propósito de consolidar los nuevos conocimientos y observar en qué situación se encuentran los asistentes como puntos de partida sobre los que empezar a intervenir, se facilitaron dos cuestionarios en materia de sentimientos de control interno y externo frente a las demandas de la vida y resiliencia.
En el primero de ellos, los participantes respondieron una serie de preguntas eligiendo entre dos opciones, según su forma de percibir y enfrentar distintas situaciones. La dinámica favoreció la reflexión sobre cómo el control personal influye en el manejo de situaciones difíciles, pues cuando sentimos que podemos decidir nuestras actitudes y respuestas ante situaciones en las que sí podemos influir, nos sentimos más capaces de enfrentar problemas, buscar soluciones y aprender, incluso en circunstancias dolorosas.
La segunda prueba tuvo como objetivo invitar a los participantes a reflexionar sobre sus propias fortalezas emocionales y formas de afrontar las dificultades. A través de una serie de afirmaciones, cada persona evaluó qué tan identificada se sentía con distintas actitudes, pensamientos y comportamientos ante situaciones adversas. Esta actividad permitió reconocer capacidades como la adaptación al cambio, la resolución de problemas, el manejo emocional, la empatía y la confianza personal. Más allá de una puntuación, el cuestionario brindó un espacio de introspección para tomar conciencia de los recursos internos que cada persona posee y de cómo las experiencias difíciles también pueden convertirse en oportunidades de crecimiento personal.
Por último, se realizó la dinámica del árbol, una herramienta reflexiva que invitó a conectar con la historia personal de cada uno y sus recursos emocionales. A través de las distintas partes del árbol (raíces, tronco, hojas, frutos, nidos, parásitos y otros árboles) se promovió una reflexión profunda sobre el pasado, el presente y las esperanzas futuras. Cada elemento simboliza aspectos importantes de la vida, como los valores y aprendizajes que han dado fortaleza, las cualidades personales que sostienen en momentos difíciles, las relaciones actuales, los logros alcanzados y los obstáculos que afectan el bienestar. Esta propuesta permitió reconocer tanto las dificultades como los recursos internos y externos, fomentando la resiliencia, el autoconocimiento y la valoración del apoyo recibido a lo largo del camino.
Para finalizar el encuentro, se emplazó a los presentes a mantener un acompañamiento personalizado con los voluntarios de los Centros de Escucha Diocesanos de Valencia, proporcionándoles ese espacio acogedor y cálido, dispuesto a acompañarles en el descubrimiento de sus propios recursos para afrontar la situación que viven.
¡Nos ponemos en camino!