Hoy es jueves 19 de julio de 2018
Menú
Inicio / Liturgia





  Domingo XVI del Tiempo Ordinario
Ciclo B
pixel

  Primera lectura
  1ª lectura: Reuniré el resto de mis ovejas y les pondré pastores
Lectura del libro de Jeremías 23, 1-6

¡Ay de los pastores que dispersan y dejan que se pierdan las ovejas de mi rebaño! - oráculo
del Señor -. Por tanto, esto dice el Señor, Dios de Israel a los pastores que pastorean a mi pueblo:
«Vosotros dispersasteis mis ovejas y las dejasteis ir sin preocuparos de ellas. Así que voy a pediros cuentas por la maldad de vuestras acciones - oráculo del Señor -.

Yo mismo reuniré el resto de mis ovejas de todos los países adonde las expulsé, y las volveré a traer a sus dehesas, para que crezcan y se multipliquen. Les pondré pastores que las apacienten, y ya no temerán ni se espantarán. Ninguna se perderá - oráculo del Señor -».

Mirad que llegan días - oráculo del Señor - en que daré a David un vástago legítimo: reinará como monarca prudente, con justicia y derecho en la tierra.

En sus días se salvará Judá, Israel habitará seguro. Y le pondrán este nombre: El-Señor-nuestra-justicia».

  Salmo responsorial
  Sal 22, 1-3a. 3b-4. 5. 6
R. El Señor es mi pastor, nada me falta.

El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace recostar;
me conduce hacia fuentes tranquilas
y repara mis fuerzas. R.

Me guía por el sendero justo,
por el honor de su nombre.
Aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú vas conmigo:
tu vara y tu cayado me sosiegan. R.

Preparas una mesa ante mi,
enfrente de mis enemigos;
me unges la cabeza con perfume,
y mi copa rebosa. R.

Tu bondad y tu misericordia me acompañan
todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término. R.

  Segunda lectura
  Él es nuestra paz: el que de los dos pueblos una sola cosa
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios 2, 13-18

Hermanos:
Ahora, gracias a Cristo Jesús, los que un tiempo estabais lejos estáis cerca por la sangre de Cristo.
Él es nuestra paz: el que de los dos pueblos ha hecho uno, derribando en su cuerpo de carne el muro que los separaba: la enemistad.
Él ha abolido la ley con sus mandamientos y decretos, para crear, de los dos, en sí mismo, un único hombre nuevo, haciendo las paces. Reconcilió con Dios a los dos, uniéndolos en un solo cuerpo mediante la cruz, dando muerte, en él, al hostilidad. Vino a anunciar la paz: paz a vosotros los de lejos, paz también a los de cerca. Así, unos y otros, podemos acercarnos al Padre por medio de él en un mismo Espíritu.

  Aleluya
 

Jn 10, 27

R. Aleluya, aleluya, aleluya

Mis ovejas escuchan mi voz - dice el Señor -,
y yo las conozco, y ellas me siguen. R.


  Evangelio
 

Evangelio: Andaban como ovejas que no tienen pastor
Lectura del santo Evangelio según san Marcos 6, 30-34

En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús, y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Él les dijo: «Venid vosotros a solas a un lugar desierto a descansar un poco».

Porque eran tantos los que iban y venían, que no encontraban tiempo ni para comer.

Se fueron en barca a solas a un lugar desierto.

Muchos los vieron marcharse y los reconocieron; entonces de todas las aldeas fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron.

Al desembarcar, Jesús vio una multitud y se compadeció de ella, porque andaban como ovejas que no tienen pastor; y se puso a enseñarles muchas cosas.


  Comentarios
 

VACACIONES CON JESÚS
(16º Domingo ordinario -B-, 22 de julio de 2018)

La vuelta de los apóstoles. El regalo de Jesús.

Al volver los apóstoles de su primera misión, a la que fueron enviados por Jesús, tal como leíamos el domingo pasado, el Señor escuchó el relato de sus primeras experiencias evangelizadoras y los invitó a un periodo de retiro, descanso y reflexión en un lugar apartado. Podemos imaginar la ilusión con que prepararían ese viaje y la alegría con que se embarcarían: ¡unos días solos con Jesús!, una experiencia que todos hubiéramos querido disfrutar.
Era como un premio por la misión realizada; Jesús tuvo así con sus amigos y colaboradores un gesto que manifestaba su delicadeza humana. Este descanso que ofrece Jesús es una muestra del reposo sin fin que nos promete a todos los que le seguimos, que no será una especie de “sueño eterno”, sino de un festivo descanso sabático en el definitivo “día del Señor”; así dice san Pablo: Y allí estaremos siempre junto al Señor (1 Tes 4, 17).

Pero no hubo vacaciones.

Sin embargo, la realidad se impuso en la forma de aquellas muchedumbres que los habían seguido caminando por la orilla del lago, fatigadas, sin provisiones y ansiosas de escuchar al Maestro.

Aquellas gentes inspiraban lástima, porque eran como ovejas sin pastor (Mc 6, 34), habían perdido la confianza en sus jefes y maestros tradicionales y estaban siendo agitados por los que quería llevarlos a la revuelta contra los romanos. Sólo Jesús podía volver a orientar a aquellos despreciados galileos y reunirlos en un solo pueblo con los odiados gentiles y los orgullosos judíos, derribando con su carne el muro que los separaba, el odio (Ef 2, 14; Segunda lectura).

¡Adiós vacaciones!

Hubo que cambiar los planes, y Jesús se puso a enseñarles con calma (v. 34). Jesús se encontró entre dos opciones, la de premiar y atender a los de cerca o la de atender a los necesitados, y la decisión fue inmediata; la compasión venció a la amistad personal. El Señor no perdió la paciencia, aunque seguramente tuvo que tranquilizar a los decepcionados apóstoles, porque él era el verdadero Buen Pastor, conforme al modelo profetizado por Ezequiel y Jeremías (Primera lectura), así como en el Salmo responsorial 22: El Señor es mi pastor, nada me falta.
Este pasaje de Marcos forma una unidad con el relato de la multiplicación de los panes y los peces que leeremos el próximo domingo. Jesús se ocupa del pan del espíritu y el pan de los cuerpos, pues Él busca nuestra salvación integral y eterna; estando con nuestro Buen Pastor, nada nos falta.

Las enseñanzas ¿perdidas? de Jesús.

Desgraciadamente en los evangelios no conservamos más que algunos fragmentos de estas largas enseñanzas de Jesús; gran parte de ellas debieron sobrevivir en la doctrina y las normas que dieron los apóstoles, inspirados por el Espíritu Santo, pero, sobre todo, conservamos su ejemplo imperecedero que debe permanecer en la Iglesia: porque los cristianos conscientes, pastores y laicos, debemos estar dispuestos a renunciar aún a lo más legítimo, como es el descanso merecido, para atender con calma a los pobres en el cuerpo o en el espíritu, nuevas ovejas sin pastor, desorientadas y angustiadas que muchas veces no saben a quien acogerse o cómo expresar correctamente su necesidad.

Vacaciones con Jesús.

La invitación de Jesús a descansar con él es muy oportuna en estas fechas en que cada cual está disfrutando o preparando sus vacaciones. El descanso es una necesidad que el mismo Jesús quiso procurar a sus discípulos, pero no debe significar un alejamiento del Señor. En este tiempo se nos brinda una gracia muy especial para establecer unas relaciones más intensas y hondas con nosotros mismos, con los demás y con Dios. En estos días de descanso, podemos disfrutar más de la vida en familia, de la amistad, de los contactos humanos en profundidad. Este tiempo es una magnífica ocasión para hablar y comprendernos mejor, para tener largos ratos de silencio, de oración, tiempos para contemplar la naturaleza, para vernos a nosotros mismos, para leer, para meditar. Naturalmente que el clima de vacaciones no nos hace olvidar las diversas situaciones que muchos están viviendo, todo lo contrario, nos invita a pensar más en cómo darnos mejor la mano los unos a los otros para salir adelante. A donde vayamos, allí estará la palabra y la mesa del Buen Pastor.

Jaime Sancho Andreu

LA PALABRA DE DIOS EN ESTE DOMINGO

Primera lectura y Evangelio. Jeremías 23, 1-6 y Marcos 6, 30-34: Al volver los apóstoles de su primera misión, Jesús escuchó sus experiencias y los invitó a un periodo de retiro, descanso y reflexión con un gesto que manifestaba la delicadeza humana de Cristo; pero la realidad se impuso en forma de muchedumbres ansiosas, “ovejas sin pastor”, que obliga a cambiar los planes del Señor, verdadero Buen Pastor, conforme al modelo profetizado por Ezequiel y Jeremías, así como en el salmo 22.

Segunda lectura. Efesios 2, 13-18: San Pablo declara a los Efesios que el plan misterioso de Dios se ha revelado ya en Cristo, dando comienzo en él un hombre nuevo, capaz de unir con un mismo Espíritu a judíos y gentiles.




« volver
Buscador de Noticias:      Búsqueda avanzada
Enlaces destacados
Arzobispado de Valencia
C/ Palau
Teléfono: +34 96 382 97 00
archivalencia@archivalencia.org
46003 Valencia
Fax: +34 96 391 81 20
www.archivalencia.org
©Archivalencia.org