Hoy es viernes 24 de noviembre de 2017
Menú
viernes 10 de noviembre de 2017
Un joven valenciano martirizado a los 19 años se convierte en el beato más joven de la diócesis
Rafael Lluch, beatificado en Madrid, a donde acuden con el Cardenal decenas de familiares de Valencia, Picassent y Algemesí

VALENCIA, 10 NOV. (AVAN).- El joven valenciano Rafael Lluch Garín (1917-1936) se convertirá mañana, sábado, en el beato más joven de la Iglesia en Valencia cuando sea mañana, sábado, elevado a los altares una celebración, en la que también serán beatificados dos sacerdotes paúles, Agapito Alcalde y Rafael Vinagre, martirizados en 1936 mientras realizaban su labor pastoral en la localidad valenciana de El Puig.

Asimismo, “en la celebración participarán representantes de la Familia Vicenciana valenciana y decenas de familiares de Rafael Lluch, que viajarán desde Valencia, Picassent y Algemesí, entre otras procedencias”, ha indicado Ramón Fita, delegado diocesano para las Causas de los Santos.

Junto a ellos serán beatificados otros 57 mártires de la Familia Vicenciana, de la congregación de la Misión, en una misa que presidirá el cardenal Angelo Amato, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, y que será concelebrada por los cardenales Antonio Cañizares y Carlos Osoro, Arzobispos de las diócesis de Valencia y Madrid, respectivamente, donde se han preparado las causas de los mártires.

Rafael Lluch Garín (Valencia 1917-Silla 1936)

Rafael Lluch “era el menor en una familia de la clase media alta de Valencia, exquisita en cuanto a la educación religiosa, moral, social y cultural de sus hijos” en la que su madre y sus hermanos mayores, uno de ellos misionero paúl, fueron sus modelos, según la biografía de la página web sobre los mártires que van a ser beatificados. Su padre, catedrático de Matemáticas, falleció cuando él tenía apenas dos años.

En 1928 la familia se trasladó a Madrid y Rafael se unió a la rama juvenil de la Asociación de la Medalla Milagrosa en la Basílica de la Virgen de la Medalla Milagrosa de la capital, y entre los fundadores figuran sus hermanos Vicente y Santiago. En 1933 regresaron a Valencia, pero él no perdió el contacto con el centro mariano de Madrid.

Rafael era un joven “alegre, inteligente, muy responsable, generoso, de recta moral, servicial, piadoso, y de fina sensibilidad artística”. En 1936, con sólo 19 años y en plena persecución religiosa, siempre llevaba en el bolsillo una estampa de la Virgen de los Desamparados y, advertido del peligro de llevar símbolos religiosos, contestó: “Antes me quitan la vida que a mi Madre”. Mientras “oía las ametralladoras del picadero de Paterna, donde fusilaban a la gente, él declaró que si venían a por él “moriría gritando ¡Viva Cristo Rey!”.

El 20 de julio de ese mismo año fue apresado su cuñado, farmacéutico de Picassent, y Rafael se hizo cargo del establecimiento. La noche del 12 de octubre, los milicianos inspeccionaron la farmacia. Comenzaron a proferir blasfemias contra la Virgen y cuando quisieron arrancar un cuadro con su imagen, Rafael les dijo que se llevaran lo que quisieran, pero que no tocaran la imagen de la Virgen. Después se lo llevaron preso, lo retuvieron tres días en Sollana y el 15 de octubre lo mataron en Silla. Los milicianos entregaron a su madre una nota encontrada en su bolsillo con estas palabras: “No llores, mamá; quiero que estés contenta, porque tu hijo es muy feliz. Voy a dar la vida por nuestro Dios. En el Cielo te espero”.

Padre Agapito Alcalde (Burgos 1867-Valencia 1936)

El padre Agapito Alcalde llegó a España procedente de Filipinas, donde se había desplazado con 25 años para ser profesor de los seminarios diocesanos en Jaro y Cebú y donde pasó “la guerra cruel que terminó con la independencia”, según la página web. Estuvo destinado en Canarias, Andalucía y Madrid antes de llegar a Valencia en 1931 donde inició su último ministerio como capellán en la casa de retiro que las Hijas de la Caridad, ubicada en la antigua cartuja de Ara Christi, de Valencia, entre los municipios de El Puig y Rafelbuñol.

El 26 de julio de 1936 fue apresado en la cartuja junto con el otro capellán, el padre Rafael Vinagre, y fueron llevados a la plaza de El Puig, “que estaba llena de gente que pedía su muerte”. Al día siguiente ingresaron en la cárcel de Mislata. Cuenta un testigo seglar que rezaban el breviario en el patio “pese a haberles advertido del peligro que ello entrañaba” y que “comenzaron a formarse grupos de presos que rezaban el rosario, también en las celdas, y es indudable que estos dos sacerdotes, con su pauta, nos dieron el camino a seguir en la prisión”.

El 31 de julio los sacaron de la prisión bajo vigilancia. Buscaron refugio en numerosas casas de Hijas de la Caridad que había en Valencia “sin conseguir nada porque estaban todas incautadas”. A Agapito Alcalde “lo siguieron al salir del asilo de San Juan Bautista, en la calle Guillén de Castro, hasta la calle Játiva, y lo mataron en la Estación del Norte” ese mismo día, día 31 de julio de 1936, por la noche.

Padre Rafael Vinagre (Badajoz 1867-Paterna 1936)

El padre Rafael Vinagre, natural de la localidad pacense de Feria, fue misionero de la Congregación de la Misión en Filipinas y México, donde sufrió persecuciones y donde “su preocupación fue atender a las numerosas Hijas de la Caridad que estaban incluso más expuestas que los mismos sacerdotes”. Fue “un hombre bueno y servicial, un sacerdote y religioso humilde y obediente, y un misionero trabajador”, tal como lo define su biografía.

A finales de 1935 recibió su último y definitivo destino como segundo capellán de las Hijas de la Caridad en la casa de retiro llamada familiarmente “La cartuja” en El Puig. En julio de 1936, tras la intervención de los milicianos en la cartuja, el matrimonio Lacárcel-Michavila “le acogió generosamente en su casa de Valencia” donde permaneció oculto hasta el 28 de agosto cuando “unos milicianos armados, sin que lo pudiera evitar la familia, se lo llevaron al penal de San Miguel de los Reyes”.

“El señor Lacárcel con su hijo de 12 años pudieron visitarlo una vez, con el consiguiente riesgo” pero cuando volvieron unos días después Rafael Vinagre ya no estaba porque “le había tocado salir de la cárcel en una de las famosas ´sacas` del Penal de San Miguel para ser fusilado, el 11 de septiembre de 1936, en el picadero de Paterna. La causa del mismo no fue otra que el hecho de ser sacerdote y misionero paúl”.

Más información en la página web sobre los mártires que van a ser beatificados
subir nivel 
 
Buscador de Noticias
 
 
Buscador Semanal
 
 L  M  X  J  V  S  D
 20  21  22  23  24  25  26
 
 
Búsqueda por Palabras
 
 
 
Búsqueda por Fechas
 
 
Elija una fecha Elija una fecha  
 
Búsqueda por Meses
 
 
 
Búsqueda por Años
 
 
Enlaces destacados
Arzobispado de Valencia
C/ Palau
Teléfono: +34 96 382 97 00
archivalencia@archivalencia.org
46003 Valencia
Fax: +34 96 391 81 20
www.archivalencia.org
Política de cookies 
©Archivalencia.org